Recuerdo tu mano enlazada con la mía, apretada, entendiendo que ésta relación sería para siempre. Y es que fuimos las primeras nietas del clan Bustos. Eso siempre nos conectará: cuando tú naciste, yo estaba comenzando a existir.
Recuerdo nuestros juegos con los tarros de leche nido. Esos grandotes. Eran nuestra batería, nuestros zancos, nuestra escalera. Pasábamos el día jugando con ellos! No necesitábamos ni de juguetes ostentosos ni aparatos tecnológicos para divertirnos.
No recuerdo la anécdota del lobo, pero mi madre siempre la cuenta, y no puedo omitirla: cuando yo vivía en Santiago y nos visitaste con tu familia, en la noche mi papá roncaba, y en la oscuridad tú despertaste, y le decías a tu mamá "mamá, anda el lobo". Linda.
Recuerdo mis llantos cuando no te dejaban ir a jugar, por estar castigada (quizás qué travesura habías cometido). Pero después de los ruegos de mi abuela y mis pucheros, al final te dejaban. Venías y pasábamos las mejores tardes. Yo quería jugar con las muñecas, pero pronto te aburrías de esos juegos y querías ir a saltar un cerco, subirte a un árbol o jugar a la pelota. Entre mi sedentarismo y mis vestidos, no te acompañaba. Pero te miraba. Y te admiraba. Te encontraba tan valiente!
Recuerdo cuando fuimos a comprar la mayonesa, y ese niño pasó corriendo por mi lado y me la robó. Mientras yo ponía cara de damisela en apuros, tú saliste corriendo tras él. Tuve tanto miedo. Pero tú no, partiste no más, sin pensarlo. Y estoy segura que le diste sus buenos cachuchazos por el susto que me dio.
Recuerdo esos años de lejanía, en lo que supuestamente te habías ido de tu casa, por rebeldía. Yo sabía que no era así mi Chinchita, pero me guardé mi comentarios. Pensaba en tí, dónde estarías, y si habría alguien a tu lado para entregarte cariño. Espero que haya sido así.
Cuando ya volviste a nuestras vidas, no te puedo explicar la alegría que sentí. La familia unida de nuevo. Y con sus altos y bajos desde entonces, aún estás aquí. Deseo que eso no cambie. Y puedo asegurar que no lo hará. Ya hemos pasado tantas cosas, qué nos podría derrumbar? Este amor de primas aguanta lo que sea.
Feliz cumpleaños :)
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